IV

Vómitos textuales

El pájaro llora por el ocaso,
¿acaso no tiene derecho a ello?
La desidia avanza temblorosa,
los girasoles cambian su rumbo,
rotas vértebras girando sobre sí
mientras la sangre se escarcha.
El cuerpo es el engaño vestido de esmoquín
ni yo te quiero
ni tú tampoco a ti.

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